Una chica aplicada.
Sentada al frente del salón para poder tomar mis apuntes.
Miraba la pizarra,
y no veía lo que sucedía a mi alrededor.
Un obstáculo se había puesto frente a mi.
Lo ignoré,
como todo en la vida,
y continué escribiendo.
Hasta que:
"¿No vas a pegarme?"
Entonces alcé la mirada.
Eras tu.
Tu rostro más redondo que largo.
"¡Amo pegarte!"
Salté como una desquiciada.
Me colgué de tu cuello.
Tu también sonreías de alegría.
Hicimos tal alboroto que nos mandaron a callar.
Le comentaste al profesor que eramos buenos amigos.
Que nos conocíamos hace 7 meses.
Yo estaba feliz porque de alguna forma te extrañaba.
Eras tan sereno por fuera y tan loco por dentro que me encantaba.
Era genial que hubieras regresado.
Pero a pesar de todo sabía dentro mio que era sólo un sueño.
Tu estas muy lejos ahora.
Y yo sólo te veo mientras duermo.
Sail save, my friend.
