viernes, 9 de diciembre de 2011

"Hermana"

Todo comenzo con una proposicion.
Alcoholizada o no.
Lo cogiste de la mano y quisiste llevarlo lejos de mi.
Él no siguió tu juego.
Se soltó, me abrazó y me dijó:
"Quiere que la elija a ella y no a ti,
pero tu sabes que yo me quedo contigo."
Se le veia el corazon roto en la mirada.
Yo sonrei y perdone.
Sabia que nuestro amor la venceria eventualmente.
Y los celos y envidia ganarian.

Una vez terminada la ceremonia, pasamos a la fiesta.
Todas las niñas se embriagan y comienzan a quitarse la ropa.
Mi hermana no se queda atras, y le añade un toque mas a la locura:
Decide aprovechar la situacion y conquistarte a como de lugar.

Vienes tu, muy serio, y me muestras un papel en tu mano.
Yo, de invocar la tranquilidad zen, paso a un estado de furia tan poderoso que puedes palpar las largas llamas de fuego que salen de mi.
Ella te invita a su habitacion.
Te dice que te reportes enfermo conmigo y tenerte solo para ella.
Mi vista se nubla, paro de leer.
Lo unico que pienso es en destruir.
Y ella aparece ahi, frente a mi, tan tranquila.

Me desconecto del mundo y mi lado asesino sale a flote.
Ella huye cual presa queriendo ser cazada.
Tu me sostienes, pues sabes que es lo que voy a hacer.
Pero de algun modo me suelto de tus brazos y voy tras ella.
Corro tras ella, tras el auto al que se sube, el que luego hago que choque.
Mis ojos inyectados en sangre estan fijos en su cuello.
El cual quiero agarrarlo con la mano y retorcerlo hasta hacerlo añicos.
Pero el sueño se acaba, y no podre disfrutar esa satisfaccion.
Solo me queda el sabor amargo de un sueño-pesadilla.

miércoles, 26 de octubre de 2011

25 años

La fiesta que nunca pedi.
La fiesta que nunca quise.
Invitados que no invite.
Invitados que se aburren.

La fiesta comienza, el cotillon ha llegado.
Mas payasos que personas para hacer reir.

Un atrevido me saca a la pista principal.
Soy la princesa del show.
El desvergonzado se acerca demasiado.
"No tan pegados".
Lo empujo y regresa.
"No te me pegues".
Lo empujo y regresa.
"¡Te voy a arrancar el pene!".

Ya no rie maliciosamente.
Abre los ojos grandes y yo descubro que estan amarillos.
Tambien su piel.
"Estas mal del higado".
Termino la payasada.

Christmas

Navidad con las mujeres paternas.
Me llaman al celular preguntando que pienso de Dios.
Enciendo la radio.
Se acerca la hora.
Todas de verde y rojo.
Vamos a comer.

9 p.m.
Apareces tu.
Me dices que no puedes pasarlo lejos de mi.
Que dejaste a tus amigos, que la discoteca estaba muy llena.
Caminamos por el mall con 2 de tus amigos.
Estan estrenando un juego nuevo. "Como se verian tus nietos".
Tus amigos te alejan, te diviertes con ellos.
Yo doy media vuelta en silencio.
Pero tu regresas, me pides que no me vaya.
Te digo que no me voy, que solo busco el baño.

11:30 p.m.
Pasaremos navidad en el baño de mujeres.

El fin

7 pm.
Hora de morir.
Se adelanto 1 año.
Todo el mundo es caos.
La gente llora.
Mandan personas a destrozar el meteorito.
Pero son peruanos, yo se que van a fallar.
La gente sabe que es su ultimo dia de vida.
Deje a mi familia por ir a buscarlo a el.
No estaba. Mucha gente.
Cuando lo encuentro, no me vuelvo a soltar de el.

El y yo en mi casa.
Gente se mete en el cuarto de mi hermana.
Estoy asustada.
Vamos a mi cuarto.
Arrastro a una mujer de mi cama.
Quedan 30 minutos.
Quiero hacerlo por una ultima vez.
Llamo a papa.
Contesta una mujer que no es mi mama. Robado.
Llamo a mi hermana.
Nos encontramos en la puerta del cine en 30 minutos.
No puedes ponerte los zapatos y me estresas.
Mama y hermana aparecen en casa.
Yo pienso: "Si fuera el fin del mundo ya otros paises habrian muerto".

viernes, 21 de octubre de 2011

Cly

En el autobus, tu y yo.
Un hombre indeseado.
Posiblemente con un pasado en la carcel, un hijo enfermo, o una madre moribunda.
Junto a nosotros esperando que nos distraigamos para atacar.
Harta de la misma historia, lo cojo de la pierna y lo tiro por el barandal.
Lo veo caer con dificultad por el borde hasta quedar tendido en la pista y perderlo de vista.
Tu me miras asombrado, y yo indiferente.

En un taxi, tu y yo.
Subimos tratando de huir de 3 personas indeseables.
Pero ellos nos persiguen y se sientan a nuestro lado.
Yo me cubro detras de ti, y ellos te tienen en la mira.
Sabemos lo que van a pedir y por nuestra seguridad tu vas poniendo la mano en el bolsillo.

Te dicen, queremos que pruebes lo que vendemos.
Es mucho mas peligroso de lo que esperabamos.
El lider te amenaza con hacerme daño si no lo haces.
Yo se que una sola dosis es suficiente para perderte.
Me aferro a tu polo sin saber que hacer.

Permanezco encerrada en mi cuarto.
Salir me da miedo.
Ellos me esperan en la puerta de mi casa.
Y tu llegas de la mano de otra a saludarlos.
Dices que ella es una farsa y que ellos no son tus amigos.
Que debes mantener las apariencias para mantenerme a salvo.
Pero yo solo lloro y me abandono al olvido.
De que sirve salvarme si ya te he perdido.

lunes, 10 de octubre de 2011

Pais de las Pesadillas

Alicia, perseguí al conejo.
Pero es muy rápido.
Y me da miedo.

sábado, 8 de octubre de 2011

Una despedida y una muerte

Echados desnudos en la cama, cubiertos apenas por una suave sábana, reposo mi cabeza sobre tu pecho.
Nunca habia estado tan triste y tan enamorada de ti a la vez.
Beso tus labios como nunca antes lo he hecho.
No me despego de ti ni un solo momento.
Quiero escuchar hasta tu ultimo latido.
Sin importar que nadie nos pueda encontrar en esta situacion.

Aparecemos solos en una habitacion y de pronto una voz habla.
"¿Acaba de decir que no estamos solos?" me preguntas muy tenso.
De la nada aparece una pequeña persona emcapuchada en frente de nosotros, yo me acerco a atacar y el me manda lejos dando vueltas de un solo movimiento y con un corte mortal en la garganta.
Tu intentaste advertirme, pero como siempre pudo mas mi impulso.
Arremetiste contra el y se desato una guerra de disparos entre los dos.

Yo estaba herida, pero aun podia ir tras mi agresor, sin arma alguna.
Intentaba distraerlo para ti, y comenzamos a dar vueltas alrededor de una columna.
Corri hacia una mesa, con ustedes pisando mis pies, y me lance al suelo a esconderme por detras.
El asesino me siguio e intento cogerme por debajo de la mesa.
En ese momento consegui atraparlo y lo cogi con una mano de las muñecas, mientras la otra aferraba con fuerza su mandibula superior para inmovilizarlo.
Notaste que estaba indefenso y te preparaste para atacar.
Te diste media vuelta con una tijera abierta en tus manos, apuntando a su cuello desnudo, acercandote mas y mas como una fiera en caza.
Veia venir el golpe y no sabia si queria o no mirar.
Y justo en el momento preciso, todo se hizo borroso.

viernes, 5 de agosto de 2011

La Boda

Él había regresado a mi, y ahora íbamos a casarnos.
Nuestras familias estaban presentes, nuestros amigos estaban presentes.
Pero no estabas tu, y no hacía nada para impedirlo.

Estábamos felices, sinceramente felices.
Yo llevaba mi vestido blanco soñado y él se veía tan elegante en su terno.

Pero sabía que algo iba a pasar, que una bomba iba explotar.
Iba por ahí toda de blanco avisando a los presentes que me llamaran si algo sospechoso pasaba.
Todos me miraban consternados, pero lograba hacer que me dieran su palabra.

Mamá había traído para mi a su cantante favorito, cantaría en mi propia boda.
Lo había imaginado miles de veces en sueños, y ahora se convertiría en realidad.

Pero yo lo quería contigo, y ahí estabas tú.
Aparecías con tu imagen de siempre y me sonreías como si nada hubiera pasado.
Entonces ahora era verdaderamente feliz y me disponía a enseñarte a bailar.

Afuera un ser ajeno vestido de naranja venia a arruinarme la noche.
Alguien que simplemente cobrara venganza.

De vuelta a la fiesta, ya no volvías a asomarte, y él vino hacía mi a decirme que todo ya estaba listo.
Le pregunte si había advertido a su familia, y me dijo que sí mientras me rodeaba con sus brazos.
Así la noche transcurrió y ahora llevaba un anillo nuevo y un apellido prestado.

Pero de pronto tuvimos que huir, una mujer loca vestida de novia me venia a matar.
Corrimos al rededor de la calle, doblamos por esquinas hasta llegar a la casa de alguien.

Allí celebraríamos la noche de bodas, que se resumía a pijamada con monopolio.
Habías logrado engañar a la celosa haciéndole creer que irías por ella.
Yo sentía que mi venganza había sido consumada.

Entonces el sueño comenzaba de nuevo, pero no era el mismo.
Era el día siguiente y caminábamos a donde anteriormente nos habíamos dado el sí.

No había nadie y mi madre insistía en que vayamos.
Hasta que caí en cuenta que iba a recoger mis regalos de boda.
Por lo cual ella y yo tuvimos una discusión y en resumidas cuentas no recogí nada.

Otra vez me encontraba de regreso en mi fiesta.
Discutiendo con la organizadora por unas costillas que nunca llegaron.

Y para culminar, estaba yo en el trabajo, junto a ti y la madre de tu hijo.
Ella hervía en rabia e impotencia al saber que le había ganado.
Había dejado en claro que ella no ocuparía mi lugar.

lunes, 25 de julio de 2011

X

Estábamos ahí.
Le dirigí la palabra por primera vez.
De nuevo.
Me comporté educada, alegre y desinteresada como siempre.
Él me vio y sonrió.

Me senté junto a él para que dejaran de hablar a mis espaldas.
Hablamos como viejos amigos.
Caminamos y conversamos.
Habló de su vida, de sus amores y desamores.
Habló de su novia, a la cual yo conocía y él no sabía.
De ese hijo que no era suyo y el muy cojudo igual lo recibió.
De que ahora ni el niño ni ella eran suyos.

Estuvimos en mi cama, conversando con mi madre y con mi hermana.
Lo saludaron como alguien que no ve a un familiar por un buen tiempo.
Preguntó por mis perros, les dije que estaban felices.
Pregunté por su perra, se puso a llorar.
De alguna manera ya lo sabia.

Caminamos por el estacionamiento, me llevaba en brazos por alguna razón.
Me preguntó por ti, si aún me pretendías.
Me quedé callada y luego mirándolo a los ojos le dije que sí.
Le dije que estábamos comprometidos.
El desvió la mirada y mirando al frente actuó como si no le hubiera dolido.
Pero personas como él son muy fáciles de descifrar.
Sabía que con eso por fin habría roto cualquier lazo que nos unía.

martes, 12 de julio de 2011

Fearless

Sólo en sueños puedo entender, como yo puedo huir del miedo.
Tomar una navaja con las manos y salir riendo.
Mientras tu propinas golpes sin mucho esfuerzo.

Yo amenazo, hiero, pero no puedo matar.
Creo que al final mi conciencia si pesa.
Y lo unico que logramos es escapar.

De regreso por el camino nos vuelven a atacar.
Nos escondemos, esperamos, pero ya no mas.
Salimos a su encuentro y los encaramos.

Yo me encargo de los mas debiles
mientras tu cobras venganza
y los reduces al olvido.

Salimos victoriosos de la contienda.
Es increible lo que logramos cuando nos unimos.
Todo lo demas queda sin sentido.

Fiebre de estación

De viaje.
A veranear.
En pleno otoño.

Con gente que ya no reconozco.
Personas del pasado.
Caras olvidadas.

Ignorara las palabras que vuelan en el aire.
Mirar hacia el lado y con el rabillo medir al enemigo.
El paisaje no lo veo y sueño.

Es llegar, bajar, coger las maletas y caminar.
Nos juntamos, nos odiamos, nos perdemos.
Retomamos el camino a tiempo para cruzar el umbral.

Todos desaparecen.
Tú llegas. Mi familia esta ahí.
Y de pronto comienzo a sentirme mal.

Entramos al cuarto y yo vuelo en fiebre.
No logre si quiera ver la piscina.
Mi mala suerte no es algo que deba subestimar.

Te pido y te ruego, y tu cedes y me llevas.
Me despedía de la piscina sin si quiera haberla saludado.
Una piscina grande y llena de moho verde.

Yo maquino en mi cabeza una noche de sexo desenfrenado solos en casa.
Y tu le prometes a mamá que me dejas y regresas.
Que desilusión.

Pero mi descuido me gana, y rompo el termómetro.
Escupo y escupo. Debo quitarme todo el mercurio de la boca.
Moriré por mi torpeza.

22 de Febrero

Tú en el hospital, y yo sola recordando que tú y yo ya no somos.
Un martes triste.

Tú en la habitación de un hospital, y yo hablando con mi hermana en el baño.
A escondidas. Con miedo. Pensando en ti.

Tú, la razón por la que me armo de valor y corro a la puerta a buscarte.
Feliz, tomé una decisión estúpida, y ahora voy a enmendarlo.

Pero la sorpresa me la llevo yo cuando la veo a ella salir de tu cuarto.
Disfrutándolo. Saboreándolo. Tendiéndote una trampa.

Tu me ves, yo no me lo creo.
Ella sonríe victoriosa. Había ganado.

Pero tú la ignoras, me miras y me sonríes.
Yo corro a tus brazos, pidiendo perdón, pidiendo por el olvido.

Sellamos todo con un beso y una lágrima.
Ella arde en llamas y es consumida hasta las cenizas.

Tú y yo juntos de nuevo.
Mi mejor decisión.

jueves, 17 de marzo de 2011

El Asesino

Todos se preparan, saben de su llegada.
Cojo mis cosas y las guardo en la maleta.
Esta por llegar en cualquier momento.

Pero es muy tarde.
Cruzamos miradas en el umbral de la puerta.
Yo escapo por su costado mientras el me mira al salir.
El tiempo de los que quedan ha terminado.

Huyo tan rápido como puedo.
Hago una llamada y volteo.
Papá esta esperándome frente a la puerta.
Lo llamo a gritos para que huya de ahí.

Caminamos a paso ligero.
Le advierto de la situación.
Él nos ha visto, pero no ha dicho nada.
Yo sólo intento sacar a mi papá de esta situación.

Fuera de todo eso nos encontramos en un café.
Junto con un chico y una chica nos reunimos con Él.
En todo momento evito que lo mire a los ojos.
Y comienza una pelea.

Lo saco de ahí dejando a los muchachos con Él.
Se escuchan unos balazos y unos chasquidos.
Yo ruego por que hayan sido ellos los victoriosos.
Pero llevan la piel y los ojos verdes de derrota.

Papá sigue mirándome a los ojos tal y como se lo pedí.
Aunque se ve que le cuesta trabajo hacerlo.
Yo no quiero perderlo.
Aunque para eso tenga que poner mi vida en riesgo.

Pero el tiempo se detiene en otra realidad.
Despierto sobre una cama vieja en un cuarto abandonado.
Hay dos mas conmigo.
Y yo me siento tan cansado.

Vienen unos a levantarnos.
Nos llevan al baño.
Luego nos amarran a unas sillas.
Yo estoy tan débil que no podría levantarme aunque quisiera.

Nos sacan a la calle como quien muestra un trofeo.
Él esta ahí. Victorioso.
La pelea había terminado.
Él ganó.

Me regresan a la habitación.
Triste y derrotado.
No pude hacer nada.
El final del cuento había cambiado.

martes, 15 de marzo de 2011

Cuadros en secuencia

Primer Cuadro
Huir.
Correr por calles entreveradas.
Huir de alguien que me persigue.
O quizás no.

Segundo Cuadro
Una señora me encuentra en el camino.
Me rescata de huir.
Me conoce y me lleva a su casa a refugiarme.
Dentro esta su hijo.
Un muchacho bien parecido.
Con porte de caballero y amable como pocos.
La clase de persona que te enamora con tan solo conocerla.
Se ofrece a acompañarme de regreso a casa.
Caminamos por parques y calles olvidadas.
Hasta que recuerdo el camino de regreso.
Vivimos cerca y espero volver a verlo.

Tercer Cuadro
De pronto me veo metida en un caso de suicidio.
Seguía recordando a una mujer en su cocina.
Ausente con las gavetas inferiores abiertas.
Una mujer que había muerto.
Su hermana nos ayuda a esclarecer el caso con información escondida en un armario.
Es entonces que descubro que el suicidio fue un homicidio.
El esposo lo hizo. Y él esta aquí con nosotros.
No puedo decir nada sin levantar sospechas.
Intento demostrar las pruebas a los demás y él se va.
Se excusa y se lleva a la hermana con él.
Va a hacer la llamada amenazante.
Nadie me cree y yo lo persigo.
Esta en la plaza, esperando a la hermana, quien se ofrece de señuelo.
Yo no lo acepto y tomo su lugar en la horca.
Él lo acepta y se prepara para acabar conmigo.
Todas las mujeres están sumergidas dentro de la pileta.
Ya todos lo saben: él es el asesino.
Él ya lo sabe, está acabado.
Se apodera de mi y me toma cono suya como ultimo acto en vida.

Cuarto Cuadro
La pesadilla se acaba.
Tu, yo, un día soleado y la piscina me cambian el escenario.
Mucha gente alrededor. Demasiado.
Voy en busca de tranquilidad. Y limpieza.
Camino a pies descalzo entre la hierba.
Y encuentro otro ambiente.
Regreso a buscarte, pero nunca llego.
Ha terminado.

sábado, 12 de marzo de 2011

Difuso

Recuerdo a mi hermana ahí.
Tu también.

Recuerdo una sensación de bienestar.

Recuerdo correr.
Huir.

Recuerdo el cubículo.
Un ascensor.
¿Iba arriba o iba abajo?

Recuerdo a alguien que no es amigo.

Te recuerdo a ti en mi cama.
Yo echada junto a ti.

Se que canté un par de canciones.
Lo recordé mientras las escuchaba hoy.

Recuerdo que todo fue difuso.
Y que por la mañana la secuencia se había perdido.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La Archienemiga

No sé que diablos venimos a hacer en su casa.
Pero no te iba a dejar solo con ella.
Vine detrás tuyo.
Y hasta a mis perros traje.

Una casa grande.
Supongo que se necesita espacio para tanta gente.
Ella nos recibe.
Y tu actúas naturalmente.

Subimos a su habitación.
Ella no me quiere ahí, pero sabe comportarse.
Yo la quiero matar, pero necesito que me de un motivo.
Por consiguiente, la fiesta va marchando en paz.

Tu hablas con ella, conversan, recuerdan.
Yo mantengo mi distancia.
Demostrándole que soy mejor mujer que ella.
Mientras voy recogiendo información relevante.

Intentamos ser amigas.
Ella me presta un poco de su ropa.
Yo elogio sus accesorios.
Todo en un ambiente fingido y decorado.

Por momento te roba de mi lado.
Te lleva con sus amigas.
Te conversa a escondidas.
Y yo debo mantener la sonrisa para no perder la cordura.

Ella te ha pedido un favor: acompañarla a algún lugar olvidado.
No rechaza la idea de que yo los acompañe.
Sólo te pido un taxi para poder ir a mi casa a dejar mis perros.
Le comentas el plan a ella y no se niega a aceptarlo.

Abajo, mientras esperamos el taxi, se va desarrollando una fiesta.
La pierdo de vista y aprovecho para volver a su habitación.
Había olvidado mis cosas en ella.
Al subir descubro un video en su computadora.

Era ella, contigo.
Un video pasado, que se repetía sin cesar.
Era la evidencia que necesitaba, el pasado.
Y no lo iba a dejar ganar.

Fui a decírtelo y lo primero que me dijiste fue:
"¿Que haces en su habitación?, ¿quien te crees?"
Yo sólo te respondí un "¡Cállate!".
Pero ella ya había echo su aparición y no pude seguir.

Te pregunté cuánto más demoraría el taxi.
Ella nos preguntó si queríamos un cigarro.
Yo me negué. Tu no.
Entonces supe que la estabas pasando bien.

Fui hacia ti, moviendo las caderas bajo la falda.
Caminé hasta que estuvieras a una corta distancia de mis pechos.
Te miré directo a lo ojos y hablé en voz bajita.
No podías negarte a mi ahora.

Después de un momento de silencio sentí tus dedos bajo la falda.
Me tomaste por sorpresa, pero supe que había ganado.
Dejé que las sensaciones se apoderaran de mi.
Por un momento, no hubo ni fiesta ni enemiga.

Detrás tuyo una sombra se escondió.
Fue imperceptible, pero quise creer que era ella quien nos había descubierto.
Te sugerí huir de ahí y perdernos entre las sabanas de algún lugar clandestino.
Era mi recompensa por ser declarada Vencedora.

viernes, 11 de febrero de 2011

Soñé contigo

Estaba en clase.
Una chica aplicada.
Sentada al frente del salón para poder tomar mis apuntes.

Miraba la pizarra,
y no veía lo que sucedía a mi alrededor.
Un obstáculo se había puesto frente a mi.

Lo ignoré,
como todo en la vida,
y continué escribiendo.

Hasta que:
"¿No vas a pegarme?"
Entonces alcé la mirada.

Eras tu.
Tu rostro más redondo que largo.
"¡Amo pegarte!"

Salté como una desquiciada.
Me colgué de tu cuello.
Tu también sonreías de alegría.

Hicimos tal alboroto que nos mandaron a callar.
Le comentaste al profesor que eramos buenos amigos.
Que nos conocíamos hace 7 meses.

Yo estaba feliz porque de alguna forma te extrañaba.
Eras tan sereno por fuera y tan loco por dentro que me encantaba.
Era genial que hubieras regresado.

Pero a pesar de todo sabía dentro mio que era sólo un sueño.
Tu estas muy lejos ahora.
Y yo sólo te veo mientras duermo.

Sail save, my friend.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Mori

No recuerdo mucho de mi vida estando viva.
Al parecer todo comenzo cuando mori.

Encerrada en el cuarto, con dos almas a punto de poseerme.
Una huyo a otro cuerpo.
La otra se abalanzó sobre mi.

Corrí hacia la ventana.
Subí el muro.
Y cuando estaba a punto de lanzarme,
esta mujer rubia de cabello corto me sostenía del tobillo.

Era mi fin.
Había perdido sin haber si quiera luchado.
No podía permitir que utilizaran mi cuerpo como nueva morada.

Logre zafarme,
y me lancé.

No grité.
No lloré.
No tuve miedo.

Pedí perdón.
Y pedí un favor.
Luego todo fue caída.

No hubo dolor.
Ni siquiera tiempo para sentirlo.
Apenas mi cabeza se rompió al contacto con el suelo,
mi alma salió de mi como si hubiese estado presa todo este tiempo.

Era transparente ahora.
Podía flotar.
Y lo mejor de todo,
aun podía ser vista.

Subí nuevamente hasta mi habitación.
Miré a mi hermana,
ella me miró de vuelta.
Salimos de casa.
Y subimos al auto de papa,
para otro paseo familiar.

viernes, 4 de febrero de 2011

Corto

Mi madre enferma.
Mi padre débil.
Mi hermana indiferente.
Y yo deshecha en mil pedazos.

martes, 25 de enero de 2011

Te vi venir

Él.
Un amor del pasado.
Aquel que hace que la niña que llevo dentro salte de emoción.
Viaja conmigo en el mismo bus.
Quizás él no lo sabe.
Pero suspiro por él durante todo el camino.

Todo se nubla.
No logro recordar.
Olvido quién soy.
Me juego el mundo por sentirme suya en estos momentos.

Esa.
Una canción del pasado.
Aquella de las que me hacía soñar de niña.
Él me la canta delante de todos en el bus.
Sin vergüenza y con una sonrisa encantadora.
Quizás no lo pensé bien.
Pero me pongo a cantar junto a él.

Me nace del corazón.
Pero sólo logro ver hacia la ventana.
Él me roza la mejilla con el dorso de su mano.
Me estaba amando en mi timidez.

Pero todo era un juego.
Para la segunda estrofa él regresaba con ella.
Y yo me abracé al brazo de mi chico.
El de turno.

Había volado al cielo por unos pocos minutos.
Ahora habían años entre nosotros.
Había sido el sueño de una noche.
Ahora esa canción significaba mucho más para mi.

lunes, 3 de enero de 2011

Pasado

Un sueño hecho realidad.
El Pasado se volvía Presente.
Aquel viejo amor había regresado para conquistarme.

Mariposas adolescentes recorrían mi cuerpo.
Desde el estómago hasta las manos.
Era una chiquilla de 24 años.

Él se había confesado.
A escondidas.
Ahora eramos sólo los dos.

Asustada como siempre, lo llamé y le pregunté si era verdad.
El me tomó de la mano y mientras caminabamos me dijo:
"De eso quería hablarte, probemos un mes y veamos cómo va".

Yo estaba feliz sólo con tener su mano entre la mía.
Haber esperado 10 años.
Y aún así parecía como hace 10 años.

Decidimos mantenerlo en secreto.
Pero mi sonrisa nos delataba.
Me aferraba a él como me aferraba a este sueño.

Sabía que podía ser un juego.
Así que intenté no hacer nada para que pudiera cantar victoria antes de tiempo.
Pero mis instintos pudieron más que mis ganas de retenerlo conmigo.

Fue corto.
Fue mojado.
Fue violento y algo extraño.

Él se disculpó.
Dijo que no debió haber dicho lo que dijo.
Parecía que se quedaría.

Me dije que no importaba.
Que aún te tenía a ti para hacerlo mejor.
Que esto era sólo un juego de intermedio.

Pero ahora yo estaba con él.
Y tú estabas con mi hermana.
Que extrañas circunstancias.