martes, 25 de enero de 2011

Te vi venir

Él.
Un amor del pasado.
Aquel que hace que la niña que llevo dentro salte de emoción.
Viaja conmigo en el mismo bus.
Quizás él no lo sabe.
Pero suspiro por él durante todo el camino.

Todo se nubla.
No logro recordar.
Olvido quién soy.
Me juego el mundo por sentirme suya en estos momentos.

Esa.
Una canción del pasado.
Aquella de las que me hacía soñar de niña.
Él me la canta delante de todos en el bus.
Sin vergüenza y con una sonrisa encantadora.
Quizás no lo pensé bien.
Pero me pongo a cantar junto a él.

Me nace del corazón.
Pero sólo logro ver hacia la ventana.
Él me roza la mejilla con el dorso de su mano.
Me estaba amando en mi timidez.

Pero todo era un juego.
Para la segunda estrofa él regresaba con ella.
Y yo me abracé al brazo de mi chico.
El de turno.

Había volado al cielo por unos pocos minutos.
Ahora habían años entre nosotros.
Había sido el sueño de una noche.
Ahora esa canción significaba mucho más para mi.

lunes, 3 de enero de 2011

Pasado

Un sueño hecho realidad.
El Pasado se volvía Presente.
Aquel viejo amor había regresado para conquistarme.

Mariposas adolescentes recorrían mi cuerpo.
Desde el estómago hasta las manos.
Era una chiquilla de 24 años.

Él se había confesado.
A escondidas.
Ahora eramos sólo los dos.

Asustada como siempre, lo llamé y le pregunté si era verdad.
El me tomó de la mano y mientras caminabamos me dijo:
"De eso quería hablarte, probemos un mes y veamos cómo va".

Yo estaba feliz sólo con tener su mano entre la mía.
Haber esperado 10 años.
Y aún así parecía como hace 10 años.

Decidimos mantenerlo en secreto.
Pero mi sonrisa nos delataba.
Me aferraba a él como me aferraba a este sueño.

Sabía que podía ser un juego.
Así que intenté no hacer nada para que pudiera cantar victoria antes de tiempo.
Pero mis instintos pudieron más que mis ganas de retenerlo conmigo.

Fue corto.
Fue mojado.
Fue violento y algo extraño.

Él se disculpó.
Dijo que no debió haber dicho lo que dijo.
Parecía que se quedaría.

Me dije que no importaba.
Que aún te tenía a ti para hacerlo mejor.
Que esto era sólo un juego de intermedio.

Pero ahora yo estaba con él.
Y tú estabas con mi hermana.
Que extrañas circunstancias.