Era un partido cualquiera.
De personas cualquiera.
Desconozco las razones por las que estábamos sentados ahí mirando.
Pero estábamos.
Hasta que de pronto mi imán para pelotazos se activo.
Y un chico fue a dar la pelota muy cerca mio.
Alguien por querer salvarla (mas que salvarme) salio corriendo a perseguirla.
Y por error de calculo termino encima mio muy cerca de mis labios.
Duro lo que una fracción de segundo dura.
Para para ti fue una tortura infinita.
Comenzaron a fastidiarte con bromas.
Y lo estaban consiguiendo.
Para curar tu hombría herida decidiste desquitarte.
Me jalaste de la cintura y me plantaste uno de esos besos en los labios.
Luego todo se hizo borroso.
Y desperté.
miércoles, 25 de agosto de 2010
miércoles, 18 de agosto de 2010
Leones
Son salvajes.
Asesinos.
Caníbales.
Animales hechos por la naturaleza.
Para cazar.
Para matar.
Devorar al que corre.
Al que sufre.
Al que teme.
Acabar con su vida.
Por un error.
Por un olvido.
Y yo soy testigo.
Yo siento el dolor.
La angustia.
Acabar con sus vidas, ese es su objetivo.
Jugar con su presa mientras se hunde en su desaparición.
Disfrutar del aroma del miedo mientras se siente triunfador.
Asesinos.
Caníbales.
Animales hechos por la naturaleza.
Para cazar.
Para matar.
Devorar al que corre.
Al que sufre.
Al que teme.
Acabar con su vida.
Por un error.
Por un olvido.
Y yo soy testigo.
Yo siento el dolor.
La angustia.
Acabar con sus vidas, ese es su objetivo.
Jugar con su presa mientras se hunde en su desaparición.
Disfrutar del aroma del miedo mientras se siente triunfador.
domingo, 15 de agosto de 2010
Conchudo
Iba yo en el carro.
Iba camino a la chamba.
Cuando de pronto recorde. Algo habia olvidado.
Deje todo y me baje.
Me di cuenta cuando ya era tarde:
Mis cosas habia dejado en el carro.
Corria y preguntaba.
Pero nadie me daba respuestas.
Ya lo habia perdido.
No iba a encontrarlo.
Entonces me levante sudando frio.
Solo habia sido un mal sueño.
Corro a la sala y se lo cuento a mi papá.
Él pensó que hablaba en serio.
Molesta le repetí que sólo había sido una pesadilla.
Pero igual fui a ver si no me faltaba nada.
Tú estabas en el cuerto de mis papás.
Muy suelto de huesos tirado en su cama viendo televisión.
Venías y me acosabas.
Tú me pedías, y yo quería.
Pero mamá regresaría pronto.
Sólo había ido a comprar pan.
Ni si quiera podía meterte al baño para aprovechar el tiempo.
Cuando ella llegó, y en su cama te encontró, perdiste tus puntos de oro.
Te ordenó apagar el televisor y tú de malan gana lo hiciste.
Se fue rumeando como siempre y yo no tenía donde meter la cara.
Una vez solos fui hacía ti y te reclame:
"Cómo te atreves?! Y en su casa, porque ni siquiera es mi casa.
Es su casa!!"
"Pero, le has dicho sobre las manchas que tengo en mi brazo?", intentaste excusarte conmigo.
Yo sólo atiné a sobarme las sienes y salir.
Habías colmado el vaso de un solo chorro.
Al pasar por la cocina ella me llamó.
Ya sabía que algo tenía que decirme.
"No sé que me molesta más, que él pasé demasiado tiempo acá,
o aceptar la idea que mejor se van a convivir."
Su respuesta me tomó por sorpresa.
Y sólo pude decir:
"Él ya no va a venir,
y no hay plata para convivir."
Iba camino a la chamba.
Cuando de pronto recorde. Algo habia olvidado.
Deje todo y me baje.
Me di cuenta cuando ya era tarde:
Mis cosas habia dejado en el carro.
Corria y preguntaba.
Pero nadie me daba respuestas.
Ya lo habia perdido.
No iba a encontrarlo.
Entonces me levante sudando frio.
Solo habia sido un mal sueño.
Corro a la sala y se lo cuento a mi papá.
Él pensó que hablaba en serio.
Molesta le repetí que sólo había sido una pesadilla.
Pero igual fui a ver si no me faltaba nada.
Tú estabas en el cuerto de mis papás.
Muy suelto de huesos tirado en su cama viendo televisión.
Venías y me acosabas.
Tú me pedías, y yo quería.
Pero mamá regresaría pronto.
Sólo había ido a comprar pan.
Ni si quiera podía meterte al baño para aprovechar el tiempo.
Cuando ella llegó, y en su cama te encontró, perdiste tus puntos de oro.
Te ordenó apagar el televisor y tú de malan gana lo hiciste.
Se fue rumeando como siempre y yo no tenía donde meter la cara.
Una vez solos fui hacía ti y te reclame:
"Cómo te atreves?! Y en su casa, porque ni siquiera es mi casa.
Es su casa!!"
"Pero, le has dicho sobre las manchas que tengo en mi brazo?", intentaste excusarte conmigo.
Yo sólo atiné a sobarme las sienes y salir.
Habías colmado el vaso de un solo chorro.
Al pasar por la cocina ella me llamó.
Ya sabía que algo tenía que decirme.
"No sé que me molesta más, que él pasé demasiado tiempo acá,
o aceptar la idea que mejor se van a convivir."
Su respuesta me tomó por sorpresa.
Y sólo pude decir:
"Él ya no va a venir,
y no hay plata para convivir."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
