domingo, 15 de agosto de 2010

Conchudo

Iba yo en el carro.
Iba camino a la chamba.
Cuando de pronto recorde. Algo habia olvidado.
Deje todo y me baje.
Me di cuenta cuando ya era tarde:
Mis cosas habia dejado en el carro.

Corria y preguntaba.
Pero nadie me daba respuestas.
Ya lo habia perdido.
No iba a encontrarlo.

Entonces me levante sudando frio.
Solo habia sido un mal sueño.
Corro a la sala y se lo cuento a mi papá.
Él pensó que hablaba en serio.
Molesta le repetí que sólo había sido una pesadilla.
Pero igual fui a ver si no me faltaba nada.

Tú estabas en el cuerto de mis papás.
Muy suelto de huesos tirado en su cama viendo televisión.
Venías y me acosabas.
Tú me pedías, y yo quería.
Pero mamá regresaría pronto.
Sólo había ido a comprar pan.
Ni si quiera podía meterte al baño para aprovechar el tiempo.

Cuando ella llegó, y en su cama te encontró, perdiste tus puntos de oro.
Te ordenó apagar el televisor y tú de malan gana lo hiciste.
Se fue rumeando como siempre y yo no tenía donde meter la cara.
Una vez solos fui hacía ti y te reclame:
"Cómo te atreves?! Y en su casa, porque ni siquiera es mi casa.
Es su casa!!"
"Pero, le has dicho sobre las manchas que tengo en mi brazo?", intentaste excusarte conmigo.
Yo sólo atiné a sobarme las sienes y salir.
Habías colmado el vaso de un solo chorro.

Al pasar por la cocina ella me llamó.
Ya sabía que algo tenía que decirme.
"No sé que me molesta más, que él pasé demasiado tiempo acá,
o aceptar la idea que mejor se van a convivir."
Su respuesta me tomó por sorpresa.
Y sólo pude decir:
"Él ya no va a venir,
y no hay plata para convivir."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Say something if you like this.